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Causas del Acné
¿Conoces a todos esos chicos y chicas populares de la escuela, con una piel perfecta? Pasaron por la pubertad y comieron comida chatarra como todos. Pero, ¿por qué nunca tuvieron acné, ni un solo grano?
La investigación de DS Laboratories ha demostrado que el acné solo se da en individuos con una estructura porosa determinada que no permite que el flujo de sebo llegue a la superficie de la piel. Por eso, tener la piel grasa no necesariamente significa tener acné, a no ser que el poro (conducto folicular) se bloquee. La tendencia a que el conducto folicular se bloquee no tiene nada que ver con la alimentación, el estrés o la higiene. Nuestra estructura porosa es algo con lo que nacemos. Algunas personas tienen poros que permiten el flujo continuado de sebo, y nunca sufrirán de acné, ni siquiera durante la pubertad. Por eso, las personas que tengan piel y poros grasos, con tendencia a absorber la grasa, padecerán una problema de acné más severa.
Solamente si la estructura porosa tiene la tendencia a bloquearse (nacemos con esta condición) será cuando la piel forme el acné. Si los poros llegan a bloquearse, pero las glándulas sebáceas producen poca grasa, es raro que la persona desarrolle acné. Las glándulas sebáceas están situadas bajo la superficie de la piel. Generalmente, durante la pubertad, los niveles de andrógenos (hormonas masculinas) aumentan, y provocan una producción mucho mayor de sebo. Cuando el exceso de sebo se combina con las células de piel muerta, se forma un “comedón” que bloquea el poro. El acné suave no inflamatorio cursa con puntos negros y puntos blancos. Los tipos de acné inflamatorio moderados y severos se dan después de que el conducto folicular bloqueado es invadido por la bacteria del acné Propionibacterium, que todos tenemos en la piel. Los granos inflamados cerca de la superficie de la piel se llaman espinillas, y las lesiones más profundas reciben el nombre de pústulas.
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