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Cabello graso. Si su cabello suele ser graso, evite tocárselo con las manos. Al hacerlo, estará extendiendo la grasa, lo que puede llegar a generar una obstrucción de los folículos capilares, que podría contribuir a la pérdida de cabello. Si su cabello es graso cuando lo lave elija champús diseñados específicamente para este tipo de cabello. De igual manera, es recomendable que las personas con cabello graso no utilicen acondicionador.
Cabello seco. Si su cabello no queda grasiento entre cada lavado, lo mejor es utilizar un champú suave, evite los que estén especialmente diseñados para cabello seco, porque pueden bloquear aún más los folículos capilares. El champú infantil Johnson & Johnson® es excelente para el uso diario en los casos de cabello seco.
Cabello dañado. Los tratamientos de decoloración y teñido del cabello son bastante agresivos y pueden causar daños en el cuero cabelludo. Los productos disponibles en establecimientos convencionales para uso doméstico son particularmente agresivos por lo que es mejor evitarlos. No se recomienda someterse este tipo de tratamientos si usted sufre de pérdida de cabello.
Cabello afro. El cabello afro suele sufrir daños y sequedad. Es muy rizado, y eso hace que la grasa segregada por el cuero cabelludo tienda a quedar atrapada bajo el cabello, la grasa puede bloquear el folículo capilar y acelerar la pérdida de cabello. Por esta razón se recomienda a las personas con este tipo de cabello que lo laven a diario con un champú suave para ayudar a reducir la pérdida al mínimo.
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